El Programa 3X1: instrumento efectivo para financiar obras por parte de los migrantes

Pilar Lozano Mac Donald

Pilar Lozano Mac Donald
Presidenta de la Comisión del Mexicano
Migrante

La comunidad mexicana migrante, particularmente la que vive en los Estados Unidos, se ha constituido desde hace años como pilar de la economía del país, con poco más de 28 mil millones de dólares en remesas enviadas a México en 2017.

Aun en la distancia, conservan un inquebrantable interés por los asuntos internos del país, que se refleja en su permanente vínculo con sus comunidades. La nostalgia que les genera la lejanía acrecienta su interés por el progreso de sus familiares y comunidades de origen.

Por ello, no es gratuito que además de las cuantiosas remesas que envían año con año, vayan más allá y se preocupen por ayudar a su municipio, a su comunidad, a su pueblo, a sus familiares.
Los dejamos ir por no haber generado oportunidades, y con ellos se va su talento, su imaginación, su valor, y pese a ello, nos regresan su amor a la patria en forma de recursos y obras. Es tanto su amor por México que impulsan con su solidaridad obras y proyectos de beneficio colectivo en sus comunidades.

Así es como surge el Programa 3×1: por el deseo de retribuir a su tierra un poco del cariño que les dio en forma de recuerdos y momentos, para que los que se quedaron vivan mejor; y por iniciativa de ellos, con el ánimo de apoyar con la aportación de recursos de los gobiernos federal, estatal y municipal, además de los recursos de organizaciones de migrantes en el extranjero.

El Programa 3 X 1 se ha convertido en un instrumento que ha fortalecido los lazos de identidad entre los mexicanos que viven fuera y los que están dentro del país, pues crea un invaluable capital social que genera progreso e inclusión en las comunidades de origen de los migrantes. Es además un mecanismo que contribuye a generar inversión social por parte de las organizaciones de migrantes, lo que lo convierte en un modelo internacional de política pública, debido a que canaliza parte de la riqueza que generan los migrantes hacia el desarrollo comunitario.

Estamos frente a un programa que ha demostrado su utilidad y efectividad con resultados concretos. Sin embargo, lamentablemente fue llevado a un espacio opaco, sin la fuerte influencia de los migrantes.
El Programa 3X1 sufrirá uno de los recortes más significativos en el Presupuesto de Egresos de 2019, pues lamentablemente, de los 517.88 millones de pesos que recibió en 2018, pasará a 9.45 millones de pesos en 2019, esto es una reducción desproporcionada del 98.2 por ciento. Por lo tanto, 2019 será el año con menor presupuesto.
Este escenario muestra la necesidad de revisar su funcionamiento con el fin de revertir la disminución de iniciativas migrantes para financiar obras y servicios.

En la Ficha de Monitoreo y Evaluación 2016-2017, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó los resultados de la evaluación del Programa 3×1, señalando: en términos generales, existe una percepción positiva del programa, sin cuya existencia no se habrían realizado las obras que perduran, con negocios sustentables y con un efecto multiplicador.
Igualmente, el CONEVAL determinó, entre otras cosas, que: “se identificó que hay algunos municipios donde el P3x1 no gira en torno a los proyectos propuestos por el migrante, sino a la agenda de desarrollo del gobierno municipal o la de líderes locales que buscan a posteriori el aval de los migrantes”.

Respecto a las Reglas de Operación, existe la percepción de que la complejidad de los trámites es utilizada como excusa para malos manejos, como seleccionar los proyectos que más convengan a las delegaciones de la SEDESOL y/o al presidente municipal.

La comunidad migrante sabe y ve al Programa 3X1 como “suyo” por el valor de sus aportaciones económicas y, por tanto, exige que se respete su derecho a proponer obras que no se consideran de infraestructura de servicios básicos, pero que demanda la comunidad.

El valor que dio origen al Programa 3×1 fue generar unión entre los migrantes y sus comunidades y entre ellos mismos, con un propósito común: apoyar al desarrollo de sus comunidades.

En Movimiento Ciudadano consideramos urgente que se incremente el presupuesto a dicho Programa en proporción a los beneficios que sus remesas generan al país, como una forma de saldar la deuda histórica que como nación tenemos con nuestros migrantes.

Es también la oportunidad para el actual gobierno federal de demostrar un real interés por el otro México que vive fuera de nuestras fronteras.