CHIPAS
Los parachicos y la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo

Fernando Serrano Cortés

Cada año, del 8 al 23 de enero la Ciudad de Chiapa de Corzo celebra su Fiesta Grande. Esta alegre celebración rinde honor a tres patronos: El Señor de Esquipulas, San Antonio Abad y San Sebastián Mártir, que tiene su origen en la época Colonial y está estrechamente relacionada con Doña María de Angulo.

Se cuenta que Doña María llegó desde Guatemala al pueblo de la Real Corona de Chiapa de Indios, actual Chiapa de Corzo, en busca de una cura para su hijo que padecía una extraña enfermedad. Después de examinar al niño, un hierbero de Cerro Brujo le sugirió llevarlo a los baños del Cumbujuyu (lugar de jabalí), para que durante nueve días se bañara en sus aguas. La señora aceptó y al cabo de nueve días su hijo se curó.

Posteriormente, durante los años 1767 y 1768, el pueblo sufrió una terrible plaga que acarreó una fuerte hambruna; tras enterarse de la triste noticia, doña María de Angulo regresó a la localidad para distribuir maíz, frijol, frutas, verduras y dinero.

En la actualidad, a lo largo de los seis días que dura esta celebración, los parachicos recorren bailando, rezando y cantando con alegría, las calles de Chiapa de Corzo. Se trata de danzantes tradicionales que portan máscaras con rostros europeos talladas en madera, con ojos azules o verdes, barba y sombrero, y una montera de fibra de ixtle a manera de peluca que asemeja cabello rubio y de la cual cuelgan listones, todo ello representa a los españoles de la época de la conquista.

Asimismo, su atuendo está compuesto por camisa y pantalón negros, un sarape multicolor y sonajas llamadas chinchines que dan ritmo a sus bailes, mientras recuerdan esta celebración.